Almudena ha vuelto de Davos morena y con el punto filosófico de los que se codean con los dueños del mundo y nos reforman a cada dos por tres. “Debiéramos conocer donde vamos pero si eso no es posible, al menos de donde venimos” me dice.
Al instante me pone el papel de indicadores económicos del Ayuntamiento de Aranjuez, elaborado por la Cámara de Cuentas de Madrid en su informe de 2005.
¿Y más cercanos en el tiempo no hay?. No, -me contesta tajante-. Pero como aproximación te vale. Ya sabes que vuestro Ayuntamiento no presenta cuentas desde 2006. Y como uno solo quiere molestar lo imprescindible, copia esos indicadores referidos al año siguiente del cambio de gobierno despilfarrador por otro que, se reveló con el tiempo, no menos despilfarrador.
“Así que, oído al parche que es de goma, me dice Almudena, cuando Aranjuez todavía no sobrepasaba la cifra mágica de 50.000 pobladores, nuestro endeudamiento per capita llegaba a los 1020 euros por hombre, mujer, niño o militar con o sin graduación, registrado en el censo. Es decir, al final de cada año, con la cuchipanda de Nochevieja y Tio de la Vara incluido, cada capita de aranjuez, es un decir, ya debía dos billetitos de 500 y uno de 20 a los agentes económicos exteriores
Añade Almudena que el 1 de enero de 2005 y ya solo por abrir el Ayuntamiento, como quién dice, el gasto por habitante se elevó a 1349 euros. La cantidad no estaría mal si provocara retornos en inversiones o servicios considerables. Pero es la cifra que mide las inversiones por habitante apenas se acercaba a los 350 mezquinos, miserables y tacaños euros (poco más o menos lo que constituirá la ayuda a parados que agoten el subsidio), o sea, una mierda de inversión.
Y como podría conseguirse eso?, me pregunto y le pregunto a Almudena, a la que sus retoces con los chicos de Davos le han proporcionado un conocimiento económico especial de estas cifras. ¡Claro esta, me dice Almudena que eso solo puede conseguir con presión fiscal. ¿Y cuanta?, pregunto.
Me mira compasiva diría yo, y responde: Mucha, muchísima. Tanta como 659 euros año/habitante, lo que la coloca entre los 637 de Majadahonda y los 659 de Pozuelo de Alarcón que entonces ya militaban en el ranking de las ciudades de más de 50.000 habitantes. O lo que es lo mismo el 8º o 9º lugar entre los 171 municipios de la Comunidad de Madrid y el primero si te refieres a su carga financiera, (241,91 euros).
Al instante me pone el papel de indicadores económicos del Ayuntamiento de Aranjuez, elaborado por la Cámara de Cuentas de Madrid en su informe de 2005.
¿Y más cercanos en el tiempo no hay?. No, -me contesta tajante-. Pero como aproximación te vale. Ya sabes que vuestro Ayuntamiento no presenta cuentas desde 2006. Y como uno solo quiere molestar lo imprescindible, copia esos indicadores referidos al año siguiente del cambio de gobierno despilfarrador por otro que, se reveló con el tiempo, no menos despilfarrador.
“Así que, oído al parche que es de goma, me dice Almudena, cuando Aranjuez todavía no sobrepasaba la cifra mágica de 50.000 pobladores, nuestro endeudamiento per capita llegaba a los 1020 euros por hombre, mujer, niño o militar con o sin graduación, registrado en el censo. Es decir, al final de cada año, con la cuchipanda de Nochevieja y Tio de la Vara incluido, cada capita de aranjuez, es un decir, ya debía dos billetitos de 500 y uno de 20 a los agentes económicos exteriores
Añade Almudena que el 1 de enero de 2005 y ya solo por abrir el Ayuntamiento, como quién dice, el gasto por habitante se elevó a 1349 euros. La cantidad no estaría mal si provocara retornos en inversiones o servicios considerables. Pero es la cifra que mide las inversiones por habitante apenas se acercaba a los 350 mezquinos, miserables y tacaños euros (poco más o menos lo que constituirá la ayuda a parados que agoten el subsidio), o sea, una mierda de inversión.
Y como podría conseguirse eso?, me pregunto y le pregunto a Almudena, a la que sus retoces con los chicos de Davos le han proporcionado un conocimiento económico especial de estas cifras. ¡Claro esta, me dice Almudena que eso solo puede conseguir con presión fiscal. ¿Y cuanta?, pregunto.
Me mira compasiva diría yo, y responde: Mucha, muchísima. Tanta como 659 euros año/habitante, lo que la coloca entre los 637 de Majadahonda y los 659 de Pozuelo de Alarcón que entonces ya militaban en el ranking de las ciudades de más de 50.000 habitantes. O lo que es lo mismo el 8º o 9º lugar entre los 171 municipios de la Comunidad de Madrid y el primero si te refieres a su carga financiera, (241,91 euros).
¡¡¡La Biblia en verso!! La digo. No, me dice. La Biblia, el Nuevo Testamento y al Divina Comedia todos juntos, me dice la muy presumida.
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